|
Y tú por qué esperabas
Para decirme lo que ya nos hiere?
El que no arriesga nada
No va al infierno ni va a los altares
Y fue nuestra distancia
Que cómplice de nuestras precauciones
Con su verdad tajante
Nos dividió así en dos direcciones
Perdona si hace algunos días
No he sabido contestarte
Tenía una escapatoria nueva
Y ganas de encontrarme
Y nadie ha dicho que me faltes siempre
A veces nieva improvisadamente
Y algunos ángulos del cielo no verán la luz jamás
Y nadie ha dicho que sea indiferente
A la mirada que te vuelve ausente
Y al egoísmo de un recuerdo al que no puedo renunciar
|
|